jueves, 4 de julio de 2019

Hacer algo productivo, en todos los sentidos


Hoy voy a hacer una reflexión que trasciende a lo que es la pintura y va a lo que es la vida en general.

Como he comentado alguna vez, yo terminé Bellas Artes hace 10 años. Cuando se estudia una carrera se supone que la expectativa es poder ganarse la vida gracias a esos años de estudio, y yo por desgracia no lo he conseguido. En su día di algunas clases de pintura a niños y adultos, de vez en cuando vendo algún cuadro, disfruté de una beca de la Diputación de Valladolid… y algo de dinero he ganado, incluso sí que pude vivir de forma bastante modesta durante unos meses gracias a la beca y a las clases, pero ahora mismo, como casi siempre desde que terminé de estudiar, me dedico a algo que no tiene nada que ver con lo que estudié. Y seguro que si calculara lo que me he gastado en material en todos estos años, sería bastante más que el dinero que he podido ganar.

Sin embargo, no me arrepiento en absoluto de haber estudiado Bellas Artes. Aparte de por la experiencia de los años vividos fuera de casa y los amigos que todavía mantengo, por lo que me ha aportado a nivel personal. Hoy día considero que mi vida es mucho más rica y tiene mucho más sentido gracias al arte, y sólo por eso merecen la pena los años invertidos en la facultad de Bellas Artes de Salamanca. Porque… ¿Qué sería la vida si consistiese simplemente en trabajar, comer, dormir, y matar las horas de ocio con cualquier entretenimiento banal?

Siempre me he quejado de que casi todos los trabajos que he tenido han sido a jornada partida, lo que sumado desde hace poco a mi condición de padre, me deja poco tiempo libre. Sin embargo, me parece fundamental al menos de vez en cuando hacer en algún momento algo “productivo”, no productivo en lo económico sino algo que enriquezca personalmente, algo que nos apasione, que nos permita desarrollar algún talento y que haga que nos sintamos realizados. Conozco a mucha gente cuya vida pasa mientras van día tras día a trabajar, y el tiempo libre en casa sólo lo dedican a estar tirados en el sofá viendo la tele o jugando con el móvil o la tablet. Que yo también veo la tele y dedico a las redes sociales a veces más tiempo del que debería, pero cuando no sales de ahí… me parece muy muy triste. Y por supuesto, también es enriquecedor jugar con los hijos, pasar tiempo en familia, tomar algo con amigos, viajar… pero yo voy más allá.

Yo no voy a orientar a mi hija a qué tiene que estudiar, a qué se tiene que dedicar o a qué tiene que dedicar su ocio. Eso tendrá que elegirlo ella, pero sí que me gustaría que tuviera alguna inquietud, alguna pasión a la que dedicarse más allá del aspecto laboral. Puede darse el caso de que algo le apasione y pueda dedicarse a ello profesionalmente, eso sería maravilloso, pero en caso de que trabaje simplemente para ganarse la vida, creo que es fundamental tener algo más; en mi caso es la pintura, pero puede ser practicar un deporte, tocar un instrumento musical, escribir, hacer teatro, manualidades, costura, un voluntariado… una actividad de ocio que nos llene, que deje huella y en la que no seamos sólo meros espectadores de lo que hacen otros.

¿Cómo lo veis vosotros? ¿Estáis de acuerdo? 


Obra de la serie "Skye", inspirada por un inolvidable viaje a Escocia

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