Me diréis que siempre hablo de lo mismo,
aunque llevaba varios meses sin escribir.
La semana pasada volví a pintar. Lo
echaba muchísimo de menos porque hacía casi tres meses que no cogía los
pinceles, y no os hacéis idea de lo frustrante que es.
Hilando con lo que os decía en el último
post, hace varios años, una compañera de trabajo a la que la empresa dio dos
semanas de vacaciones avisando con dos días de antelación, la verdad es que le
hicieron una faena porque no tenía la posibilidad económica ni tiempo de irse
de viaje y era en pleno invierno, pero recuerdo que a la vuelta dijo que ya
tenía ganas de volver porque después de tantos días en casa sin trabajar, ya se
aburría. ¡¿EN SERIO?! Aclaro que era un trabajo de mierda y mal pagado, no algo
que la gente hiciera de forma vocacional.
Desde que trabajo en horario de comercio
y sobre todo desde que soy padre, siempre he tenido la sensación de que me
faltan horas en el día. Me he acostumbrado a dormir bastante menos que antes, y
aun así echo de menos más tiempo. Lo primero, para estar con mi pareja y mi
hija, a la que bastantes días sólo veo dormida. Después de eso, me gustaría
dibujar, pintar, leer, ver películas que tengo pendientes, salir a ver todos
los museos y exposiciones que hay en Valladolid, ir a ver museos y exposiciones
a otras ciudades, viajar, hacer excursiones de un día a ciudades y pueblos
cercanos, quedar con amigos a los que hace meses que no veo, etc., etc., etc. pero…
¡NO TENGO TIEMPO!
Por eso me sorprende e incluso me irrita
cuando veo gente que no sabe qué hacer cuando tiene unos días libres o todas
las tardes libres y se las pasa tirada en el sofá viendo pasar el tiempo. Como
si no hubiera cosas en las que emplear el tiempo. Incluso aunque no tengas
dinero, hay un montón de pueblos en la provincia y alrededores a los que merece
la pena ir a pasar el día aunque sea llevándose un bocadillo; museos y
exposiciones de todo tipo, en su mayoría gratuitos; parques por los que pasear,
cines con día del espectador, libros, prensa, y un montón de cosas que se
pueden hacer antes de decir que en vacaciones te aburres y que echas de menos
tu trabajo de mierda.
Hace casi un mes tomé la decisión de
quitarme durante una temporada la cuenta de Facebook, salirme de varios grupos
de WhatsApp en los que sólo se enviaban memes y tonterías, y desinstalarme las
aplicaciones de Instagram y Twitter del móvil por temporadas, porque sí, me
quejo de que no tengo tiempo para hacer todo lo que me gusta pero a veces soy
un poco idiota y cuando tengo un rato libre me lo paso mirando la pantallita
del móvil sin estar viendo realmente nada. Esta medida no me ha servido para
tener las horas que necesito para pintar, pero sí para sacar huecos para hacer
algún dibujito con lápices de colores, ceras o mi fantástico bolígrafo de 12
colores, que es rosa con un dibujo de un gatito porque no se podía elegir entre
los diferentes modelos y Amazon me lo mandó así. Qué le vamos a hacer. También
me ha servido para dedicar el ratito de antes de irme a la cama a retomar un
libro que tenía abandonado, aunque avanzo más o menos al ritmo de una página y
media diaria. Básicamente hasta que se me cierran los ojos.
En cuanto a Facebook, creo que recuperaré
la cuenta en los próximos días porque es una buena herramienta para mantener el
contacto con amigos que viven fuera, antiguos compañeros de clase, etc., y
además como artista es una buena herramienta de promoción, pero voy a hacer una
limpieza a fondo de páginas y grupos (10 años después, ya va siendo hora de
quitarse de los de “Señoras con una bolsa en la cabeza cuando llueve” y
similares, que siguen mandando notificaciones) y de amigos, dejando sólo a los
que conozco personalmente y a los que me interese especialmente lo que
publican. Tener como amigos en FB a gente que conocí en una noche de fiesta
hace 9 años y no he vuelto a ver nunca, a lo mejor no tiene mucho sentido. Y de
momento, voy a tener la aplicación desinstalada del móvil para no estar sacando
el móvil del bolsillo cada dos por tres y no dedicarle más tiempo del que
debería.
Por lo demás, deciros que estuve el
pasado fin de semana en Madrid viendo ARCO y ArtMadrid, cogiendo algunas ideas,
y que tengo muchas ganas de pintar. Hace unos meses retomé la serie Rock Stars
con un cuadro que me dejó muy contento tras varios de esa serie que no me
gustaron tanto, y tengo otro empezado que espero poder terminar pronto. También
he hecho algunos dibujos en ceras y lápices de colores con esa temática. En
casa saco algunos ratos para dibujar y quitarme un poco el gusanillo. Me ha
salido alguna venta, que eso también anima, y hace algo más de un mes El Norte
de Castilla me dedicó una doble página en domingo. Son pequeños reconocimientos
que como os digo, animan a no rendirse.
¡Ah! Se me olvidaba. En el último año he
recuperado una faceta que tenía abandonada desde hace muchísimo. Y es que desde
pequeño me gustaba hacer comics y viñetas de humor gráfico. Me gustaba imitar
personajes como Mortadelo y Filemón y Astérix, y más adelante a dibujantes como
Sansón o Forges. El caso es que hacia el final de la adolescencia lo abandoné
casi totalmente y poco después ya me centré en la pintura y en componer con
manchas de color, y hacía un montón de años que no hacía ese tipo de dibujos de
línea sólo con rotulador negro. El caso es que me surgió la oportunidad de
ilustrar un libro de humor que está ya listo al 95% y espero que más pronto que
tarde esté publicado. Ya os daré la brasa cuando salga para que lo compréis.
Y como sabéis, este blog se alimenta de
comentarios, así que espero los vuestros.
Tormenta de truenos y luz, de la serie Rock Stars.
Los que sepáis un poco de rock duro sabréis que el título está sacado de una canción de Barón Rojo, aunque no son ellos los músicos representados, pero me pareció que era un título que describía a la perfección el cuadro.